Esta semana he leído con preocupación las barbaridades que el Gobierno ha aprobado y que el principal partido de la oposición comparte, en boca de una de sus portavoces más aclamadas. Yo lo tenía muy claro, por eso las últimas veces me he quedado en casa, pero se demuestra que no hay ningún partido político que defienda los valores del Evangelio y la protección de los derechos de los más vulnerables.
Este gobierno ha ido más allá, abogando por leyes que eliminen a los más débiles (aborto y eutanasia), sin contemplar otras alternativas o eliminando la posibilidad de ofrecerlas. Todo por los santos ... de la Ninistra de Igual-dá, apoyado por el señor del Falcón, para poder disfrutar de los privilegios un año más. Lo lamentable, como bien dice el Portavoz y Secretario General de la Conferencia Episcopal Española, es que cuando llegue un gobierno no cambiará nada. La historia de este país nos lo ha demostrado, la izquierda aprueba leyes ideológicas que la derecha cobarde dice no compartir, pero cuando llega al poder y tiene opción de cambiarlas no hace nada.
Perderé seguidores en las distintas redes sociales, ya lo he hecho con la publicación de los otras dos entradas en un tema menos polémico, pero me da igual, como cristianos estamos obligados a defender la vida, frente a la cultura de la muerte, tal como la ha calificado el Papa Francisco. Jesucristo dijo que Él era «la resurrección y la vida» (Jn. 11, 25) y ese es el ejemplo que debemos seguir. Si somos cristianos, seguidores de ese que murió en la cruz y resucitó, no podemos fomentar culturas en las que se trate de eliminar a los más débiles, simplemente porque estorban o no pueden dar más en esta sociedad. Si un cristiano defiende la cultura de la muerte, no es un verdadero cristiano y debería reflexionarlo.
Primero fue la ley de la eutanasia, y ahora quieren modificar la ley del aborto todavía más agresiva (la anterior lleva doce años a la espera de una sentencia sobre su constitucionalidad). Se quieren eliminar todas las alternativas a matar a un niño. Esta ley solo tiene una función, que es matar niños, quieren quitar todas las alternativas posibles, quitando los periodos de reflexión, las propuestas de alternativas posibles y evitar que gente que pretende ayudar pueda acercarse. Y el no va más, es que menores de edad puedan abortar sin el consentimiento de sus padres, para ir a una excursión del colegio necesitan una autorización firmada por sus padres, pero pueden quitar la vida de un niño sin que se enteren.
Como cristiano yo tengo claro que se deben buscar todas las alternativas en favor de la vida. María, ejemplo de mujer perfecta, dijo "SI" a la vida y Dios premió a su Hijo con la resurrección. La Semana Santa no termina el viernes en la cruz, termina en la noche santa de la resurrección. Esa es la vocación del cristiano, anunciar al Resucitado, el que pagó con su muerte los pecados de la humanidad, al que Dios le premió con la resurrección.
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